Apoyar a Circanícula
Esto no le llega a un artista en particular: sirve para mantener la plataforma prendida. Si quieres apoyar a un artista, lo mejor es ir a su función, tomar su clase o comprarle su trabajo.
Lo corto
Tener esto prendido cuesta dinero cada mes: el servidor, la base de datos, el dominio y los correos que manda el sistema. Hoy eso sale del bolsillo de quien hizo Circanícula.
Si te sirve lo que hay aquí y quieres ayudar a pagarlo, se agradece. Y si no, también está bien: nada de lo que ves aquí se cierra por no donar.
A dónde va el dinero
No hay oficina y no hay publicidad pagada. Lo que se junta se va en dos cosas: lo que cuesta tener la página prendida, y una parte para el tiempo de quien la mantiene. Lo segundo lo decimos de frente, porque es justo lo que casi nadie dice:
La base de datos
Donde viven las cuentas, las fichas, los eventos y las fotos. Es el gasto fijo más grande: unos 25 dólares al mes en el plan de pago.
El servidor y el dominio
Lo que hace que circanicula.com abra desde cualquier lado, rápido y con candado. Y el nombre, que se paga cada año.
Los correos del sistema
Confirmar tu cuenta, recuperar tu contraseña, avisarte de un reporte. Cada correo que sale cuesta una fracción de centavo, y suman.
El tiempo de mantenerla
Arreglar lo que se rompe, revisar los reportes a mano y cuidar que lo que sube la gente no traiga sorpresas adentro. Eso es trabajo, y va contado en la cuota del mes como cualquier otro gasto. No es un sueldo de tiempo completo ni pretende serlo.
Hay un tope al mes, a propósito
Esto no es un negocio ni una colecta sin fin. Hay una cuota mensual: lo que cuesta tener la plataforma prendida más el tiempo de mantenerla, y ya.
Cuando la cuota del mes se junta, el botón se quita y no se vuelve a pedir hasta el mes siguiente. Si entras un día y no ves por dónde donar, no es que se haya roto: es que ya se cubrió.
Más adelante va a haber un contador a la vista, para que no tengas que creernos de palabra. Mientras no exista, esta página dice lo que hay y nada más.
Lo que una donación NO compra
Esto importa más que lo anterior, porque es donde un proyecto así se echa a perder. Donar no te da:
Ni mejor lugar en las listas. El orden de los artistas y los eventos no se compra. Quien dona aparece exactamente donde aparecería sin donar.
Ni la palomita de verificado. Estar verificado depende de lo que dice esa página, no de haber pagado.
Ni trato especial en un reporte. Si reportas algo, se revisa igual hayas donado o no. Y si alguien te reporta a ti, también.
Ni acceso a nada. No hay zona de donadores. Todo lo que hay en Circanícula se ve igual sin dar un peso.
Cómo se cobra y qué sabemos de ti
El cobro lo hace un procesador de pagos aparte. Tu tarjeta nunca pasa por Circanícula: los datos van directo a ellos y aquí no se guardan ni se ven. Es lo mismo que dice el aviso de privacidad.
De una donación nos enteramos del monto y de la fecha. Si el procesador nos pasa tu nombre o tu correo porque tú se los diste, eso se queda ahí y no se publica en ninguna parte.
No hay lista de donadores, no hay placa y no hay agradecimiento público con tu nombre, salvo que tú lo pidas.
El botón vuelve solo el primero del mes. No hace falta que hagas nada.
Si no puedes o no quieres dar dinero
Hay cosas que ayudan igual o más, y son gratis:
Ve a una función. El dinero que le entra directo a un artista vale más que el que nos entra a nosotros.
Registra tu trabajo o tu academia. Un directorio vacío no le sirve a nadie; uno lleno se defiende solo.
Comparte la ficha de alguien. Cada ficha tiene su propia dirección justo para eso.
Repórtanos lo que esté mal. Un error que nadie avisa se queda años. Aquí se reporta, sin cuenta y sin dar tu nombre.
Si haces arte en Sonora, aquí cabes
Registrarte es gratis y lo va a seguir siendo. La forma más directa de apoyar Circanícula es que esté llena.